Tras una selección cuidadosa de las cerezas, el café se despulpa y fermenta con mosto de Gesha e infusión de pétalos de rosa antes del secado al sol. El proceso busca amplificar el carácter floral y frutal del Caturra sin perder limpieza, dando como resultado una taza muy aromática, jugosa y de textura sedosa.
Bolsa de 250 g. Disponible en grano o molido para tu método.