10 CLAVES para empezar a tomar MEJOR CAFÉ EN CASA

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En este post quiero dirigirme a todas aquellas personas que tienen curiosidad, están empezando o simplemente les ha llamado la atención del título y no sabían que hay mejores formas para preparar un buen café en casa.

Algo tan “sencillo“ de hacer y cotidiano… Todos hemos pecado de varios errores o faltas de práctica y conocimiento que han hecho que no disfrutemos al 100% de nuestro café, un ejemplo que engloba todo eso sería tomar el café con azúcar… entre tu y yo, ¿te has preguntado alguna vez por qué por norma general la mayoría de los mortales están acostumbrados a echarle azúcar al café o tomarlo con leche? Bueno pues la respuesta es sencilla, poca gente es capaz de beberse su “café de toda la vida” solo, tal cuál, muchos morirían en el intento… ¡Ojo! Soy consciente de que el mundo es grande y hay gente que le gusta el café comercial en espresso sin azúcar y son cafeteros etc etc y más etc pero son pocos y si son felices me alegraré por ellos ya que cada uno es libre de disfrutar a su gusto. Y también apoyo a la gente que bebe café con leche como por ejemplo un latte o un flat white, pero con un café bueno siempre va a ser mejor ¿no crees? Quiero explicar brevemente y demostrar que el café de especialidad es de lejos de mejor calidad (la misma palabra que lo define lo dice) que un café comercial, ¡ah por cierto! puede llegar a ser incluso mucho ¡más barato! 

Entonces resumiendo: mejor calidad, más barato y más saludable (un tema que hablaré en futuros posts). Frente a mala calidad, más caro, más insano ¿Con cuál te quedarías?

Yo personalmente acabé obsesionado con el mundo de café a raíz de lo frustrado y engañado que me sentí cuando descubrí que el producto que estaba consumiendo toda la vida era de pésima calidad.

Bueno pues si has llegado hasta esta parte del post y tienes ganas de cambiar a MEJOR un habito en tu vida ¡Hoy te quiero enseñar los 10 pasos para empezar a tomar buen café en casa!

Primero quiero explicar un poco para aquellas personas que siguen mis vídeos que todas esas cosas que utilizo para preparar el café, todas no son necesarias así que no os asustéis. Preparar café es como cocinar, hace falta tener una serie de ingredientes y sobre esos ingredientes tener una noción de las cantidades que vamos a utilizar, ¿por qué? Sencillo, – Lo que no se puede medir, no se puede mejorar- en este caso si no medimos o no tenemos control sobre las cantidades de nuestros ingredientes dificilmente vamos a poder mejorarlo. Así que para preparar nuestro café vamos a seguir una receta y trabajar sobre ella, cuando consigamos una receta que nos guste podremos replicarla una y otra vez y de ese modo poder disfrutar de un buen café todos los días.

  1. Báscula, una báscula nos va a permitir tener control sobre el gramaje de café que estamos utilizando, vale cualquier báscula de cocina que tenga la posibilidad de tarar y poner en 0 ya que por un lado vamos a pesar el café y por otro lado vamos a pesar el agua, haciendo esto ya tenemos controlada nuestra receta casi en su totalidad. Por otro lado vamos a necesitar un cronómetro que dependiendo de la báscula viene integrado o no, en el caso de que no venga integrado pues puedes utilizar el cronómetro del teléfono.

2. El agua, uno de los elementos más importantes por no decir el que más, para preparar nuestro café. Necesitaremos un agua de calidad ya que más de un 90% de nuestro café está compuesto por agua por lo que nos interesa utilizar un agua filtrada o de botella, no os podéis hacer una idea de lo muchísimo que puede cambiar el sabor del café cambiando el agua. En otro post de mi blog hablo en detalle sobre el agua y podrás consultar cual es el agua más adecuada.

3. El café, esto es un punto muy importante y os animo a que si aún no lo habéis hecho compréis café de especialidad, es muy asequible y los resultados son increíbles frente a cualquier café comercial que hayáis probado antes, por poneros en situación no es lo mismo beberse una copa de vino tinto de brik de 0.80€ a beberte una copa de un gran reserva, solo que en este caso el café de especialidad tiene un precio bastante asequible. Dicho también en otras palabras, un café comercial es un café por norma general lleno de defectos, de mala calidad y con tuestes muy altos (el café lo tuestan alto para disimular los defectos del café) como pasa con cualquier producto si este tiene defectos esos defectos aportan malos sabores, pero si yo quemo el producto a lo único que va a saber es simplemente a amargor y a notas quemadas. Con un café de especialidad no pasa eso, un café de especialidad tiene sabores realmente agradables, dulces, acaramelados y cítricos, notas a frutos rojos, nueces, chocolate etc dependiendo del origen y el proceso del café. El café de especialidad es un café libre de defectos y con tuestes que van desde ligeros a medios dando como resultado cafés realmente con sabores apreciables y agradables.

4. La molienda, es altamente recomendable que tengas tu propio molinillo en casa ya que el café es un producto altamente evasivo y tiende a perder rápidamente su calidad después de ser molido. Hay estudios que demuestran que el café pierde más del 65% de sus propiedades a los 15 minutos de estar molido. Tener un molinillo en casa a parte de poder disfrutar de un café fresco cada vez que te lo preparas también te da la posibilidad de poder ajustar la molienda para el tipo de cafetera que estés utilizando lo cual es también muy importante ya que hay cafeteras que dependiendo del tipo de filtrado que tengan van a necesitar un tipo de molienda u otro, por ejemplo, una V60 es una cafetera por goteo lo cuál significa que va filtrando por gravedad y para ello vamos a necesitar una molienda más gruesa que para preparar un espresso, en el caso de un espresso la molienda es más fina porque la fuerza que se aplica para extraerlo es agua a presión (9 bares por noma general), si por ejemplo utilizamos una molienda fina de espresso para hacer un filtro de v60 este filtro tardaría horas en prepararse ya que como mencioné antes filtra por gravedad y la molienda tan fina ofrece demasiada resistencia al agua, lo mismo pasaría en caso contrario si para un espresso ponemos una molienda demasiado gruesa el agua pasaría muy deprisa ya que no ofrece la resistencia necesaria.

El molinillo puedes comprarlo eléctrico o manual, sea cual sea asegúrate de no comprar uno de cuchillas, el molinillo ha de ser de muelas para así poder conseguir una mayor uniformidad en la molienda de tu café ya que los molinillos de cuchillas dan moliendas que no son uniformes dando como resultado una molienda con diferentes grosores. Yo recomiendo para empezar un molinillo Skerton Plus.

5. La temperatura del agua. Como ya he mencionado antes, existen diferentes tipos de tueste en el café y esto va a cambiar dependiendo de lo que decida el tostador y lo que nos quiera transmitir con el café. Por ahora vamos a clasificar los tuestes en ligero, medio y oscuro, en el café de especialidad la gama de tueste va de ligero a medio, sabiendo esto hay que añadir que a medida que el tueste es mayor su estructura celular es más quebradiza lo que significa que es más fácil de disolver y extraer compuestos solubles del café. Ahora entra en juego la temperatura del agua, dependiendo del nivel de tueste que tenga el café y el tamaño de nuestra molienda vamos a utilizar una temperatura mayor o menor del agua, la temperatura suele variar entre 90Cº y 95Cº por norma general. Tened en cuenta que el agua es un disolvente y a mayor temperatura mayor capacidad de disolución.

6. Ratios. Los ratios son básicamente proporciones entre café y agua, por ejemplo cuando hablamos de ratio 1/16 estamos diciendo que por cada gramo de café utilizamos 16 de agua, entonces si yo quiero utilizar 18 gramos de café con un ratio 1/16 tendría que multiplicar 18 gramos de café por 16 que es la proporción de agua y nos daría 288 gramos de agua de esta forma averiguamos cuál sería la cantidad de agua correcta para nuestro café. ¡Son la llave para controlar nuestras recetas! Los ratios recomendables van desde 1/15 a 1/20. Otra cosa a tener en cuenta es que los ratios van a indicarnos la intensidad o fuerza que va a tener nuestro café, un ratio 1/2 que es el utilizado para espresso tiene más intensidad que un ratio 1/17 utilizado para cafés filtrados.

7. Tiempo de extracción. El tiempo de extracción va a variar en función del tamaño de la molienda, el método de filtrado que utilicemos y el tueste de café, dependiendo del tamaño de la molienda vamos a tener mayor superficie de contacto en el caso de una molienda fina y menor superficie de contacto en una molienda más gruesa por lo que eso va a determinar en gran medida el tiempo de contacto que vamos a necesitar para nuestra infusión ya que con una molienda fina necesitaremos menos tiempo de contacto para extraer todos los compuestos solubles del café que con una molienda gruesa. Debemos fijarnos en tener un flujo continuo de extracción a la hora de preparar nuestro café y no excedernos demasiado ni tampoco quedarnos cortos de tiempo. Un tiempo de extracción adecuado para espresso está entre 25 y 35 segundos aproximadamente y un tiempo de extracción para filtro va desde los 2 minutos hasta los 6 minutos. 

8. Preinfusión. Este es un paso muy importante que debemos de realizar cuando vamos a preparar nuestra infusión, en cuanto el agua entra en contacto con el café este empieza a liberar CO2 lo cual crea una fuerza opuesta al agua tratando de escapar y dificultando al agua llegar bien a todas las partes del café para humedecerlo correctamente, por eso es importante realizar una preinfusión que consiste en verter un poco de agua (3 veces más en peso que el café que usemos, ejemplo 18 gramos de café 54 gramos de agua para preinfusionar) de esta forma conseguimos humedecer de forma homogénea todo el café y prepararlo para extraerlo.

9. Tipos de filtro. Existen varios tipos de filtro entre los cuales encontramos: papel, metal y tela, cada uno va a aportarnos un perfil diferente en taza y esto se debe simplemente al hecho de que la capacidad de filtrado de cada uno de estos materiales es diferente. Los filtros de metal mayormente utilizados en métodos como el espresso o la prensa francesa dan sabores menos limpios en taza dejando pasar mayor cantidad de aceites y finos a nuestra bebida, estos filtros aportan mayor cuerpo a la bebida debido al paso de finos.

Los filtros de tela filtran mejor que los de metal reteniendo mayor cantidad de finos pero aun así dejan pasar aceites y son más difíciles de limpiar por lo que corremos el riesgo de dejar suciedad y aportar malos sabores en futuros filtros.

Los filtros de papel son la mejor opción, dan como resultado bebidas más limpias con cuerpo más ligero y no aportan malos sabores si son enjuagados previamente, a parte de eso nos ahorramos el hecho de tener que limpiarlos ya que son de un solo uso.

10.Temperatura de consumo. Recomiendo personalmente consumir el café en caso de ser un café filtrado una vez que la temperatura haya bajado un poco alrededor de los 60Cº o incluso los 50Cº ya que nuestra lengua es sensible a las temperaturas y si consumimos el café a una temperatura demasiado alta o demasiado baja no vamos a percibirlo igual, además a medida que se va enfriando poco a poco irán apareciendo otros matices de sabores en la bebida.

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